YACO
FINE ART PHOTOGRAPHY
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 EL COMPAÑERO DE JORGE VELOZA, BOYACÁ COLOMBIA.

EL COMPAÑERO DE JORGE VELOZA, BOYACÁ COLOMBIA.

UN PUENTE ENTRE DOS MUNDOS: LAS FACETAS DEL HOMBRE EN LA FOTOGRAFÍA DE YACO

POr :Christian Padilla

Historiador de arte

Doctorando en Sociedad y Cultura – Universidad de Barcelona

La fotografía de Yaco, como en el mejor caso de Warhol, parte de la publicidad y se aprovecha del lenguaje del color para hacer un vínculo entre la belleza exótica de lo marginado y devolverla como imagen que siembra curiosidad y produce atracción. Esta legítima estrategia en el mundo del arte es una inteligente resolución ante el olvido del campo, las dinámicas cada vez más urbanas y la sincronización de un mundo interconectado, instantáneo y que desdeña la análoga y manual naturaleza del campo para aproximarse falsamente a lo moderno. Esta torpe visión descuenta que un mundo no existe sin el otro; no solo no son incompatibles sino que son inextricablemente dependientes: el progreso de las ciudades depende inevitablemente del alimento de las montañas, ríos y de la mano fuerte del hombre del pueblo. Yaco, como muchos habitantes del mundo que generacionalmente somos producto de esa convergencia entre lo urbano y lo rural, reflexiona en su imagen sobre ese vertiginosa satanización del campo por muchas de las problemáticas que tienden a generalizar injustamente a toda la geografía colombiana: la violencia armada, el desplazamiento, la ausencia de progreso, etc.

Yaco explora ese mundo natural a través del color – que recurre a lo pictórico como un gesto de manualidad coincidente con esa dicotomía del mundo análogo y el virtual-. En sus imágenes los personajes lucen exuberantes, muchas veces populares y folclóricos, y siempre refiriendo a un imaginario de la tierra boyacense que se evidencia en los temas, en los colores o en las maravillosas puertas en las cuales el fotógrafo encuentra un motivo de fetiche: el inventario de la arquitectura arcaica que define al recursivo hombre del pueblo.  La irrupción de tonos a manera de brochazos en sus imágenes y la yuxtaposiciónde elementos en su composición –reminiscencias a los retratos de Bern Stern y al colorido collage del arte pop-, son reconfigurados en pos de una imagen propia y a la vez universal del campo.

Otros de sus trabajos –no necesariamente desligados de esta reflexión- abordan una mirada menos amable pero no menos interesante de estas contradicciones patrióticas. Mensajero del sol (2009), es una serie donde varios elementos simbólicos parecen reunirse causando una tremenda dicotomía: un país que precia y basa su identidad en la imponente imagen del cóndor, un ave que se alimenta de los cadáveres que encuentra. Yaco encuentra en la majestuosidad de nuestra ave insigne esa extraña asociación entre la muerte que abunda en la geografía nacional y su desmesura y exotismo, ironía que además se expresa en una especie amenazada por su particular belleza. Las contradicciones propias de esa circunstancia quedan evidenciadas en las imágenes donde estos contrastes de color se fusionan con los cóndores en pleno vuelo, oscuros y fúnebres de alguna forma. El cóndor negro, y Alas que huyen de la muerte –ambas piezas como parte de esta serie- pueden ser ejemplos precisos de esa condición.

En ese encuentro entre lo pictórico y lo fotográfico, la imagen del artista ha logrado comunicar una circunstancia que a pesar de su apariencia local se convierte en tendencia universal. La obra de Yaco, exhibida en Argentina y en Australia (entre otras) revela unas dinámicas que no son exclusivas de nuestro país sino propias del mundo; su trabajo busca una reconexión entre los escenarios urbanos y rurales que invite a una nueva interacción y relaciones entre dos mundos que se necesitan para subsistir de una manera justa e igualitaria. Yaco borra esa frontera en su producción. 


A BRIDGE BETWEEN TWO WORLDS:  THE FACETS OF MAN IN YACO'S PHOTOGRAPHY

BY: CHRISTIAN PADILLA
ART HISTORIAN
CANDIDATE FOR A DOCTORATE DEGREE IN SOCIETY AND CULTURE AT THE UNIVERSITY OF BARCELONA.

Yaco's photography, as in the case of memorable Warhol's art renditions, departs from an advertising merely being a promotional image andby taking uses the rich and diverse  advantage of the language of color and thusto connectestablishing a bond between the exotic beauty of familiar imagethat which is marginal s toand present them to us as new andgive us images that  attractive forms that prompt our curiosity and consecuently create a powerful attraction. This sound strategy in the art world of art is brilliapresents us with an intelligent resolution when facing the abandonment of the rural ambiance, giving way to more urban dynamics and the synchronization of an interconnected, instantaneous world wich shows nothing but disdain for the analogous, manual nature of the rural fields, in an unreal approximation towards everything that is modern. This warped vision ignores the fact that one world cannot exist without the other. Not only are they compatible but and it points us in the right direction, making us realize instantly that there is a direct connection and synchronization between the urban and rural worlds.  One cannot exist without the other.  Not only are the two worlds compatible, but they are inextricably dependent on each other.  A city's progress depends on its mountains, rivers and the hard-working country folk.

Yaco, like many of this world's inhabitants has inherited and is a bi-product of the convergence of urban and rural lives.  Through his art, he makes us realize that the negativity of past portrayals of our rural inhabitants is mistaken and that one cannot generalize in regards to Colombia as a whole, the militantarmed violence, the alienation loss of property, the absencelack of progress and so forth. Yaco explores the natural world and through offers us his powerful and colorful renditions mixing the real and virtual worlds with great dexterity.  In his images one sees an array of exuberant images of peoplecharacters and objects emphasizing the marvelous imagery beautifulof Boyacá, his region, and marvelous area that is Boyacá, Colombia.  Such is the case of the outstanding doors which not only serve as a unique subject matter, but leads us to discoveremphasize the archaic historic architecture and it’s relationship with the resourcefulness of it’sthe rural inhabitants. The irruption of tones appearing like brush strokes in his images and the juxtaposition of elements in his compositions, reminiscent of portraits by Bert Stern and colorful collages of Pop Art,  ultimately render his own but also universal vision of his environment, yielding his unique style.  Although his images may be reminiscent of photos by Bern Stern or of the color collages of Pop Art, the beautiful and unique tones Yaco creates, appearing like brush strokes, and the  elements and images he mixes, ultimately render his very own, yet universal, style. 

Some of his other works --not necessarily disassociated disconnected from the above-mentioned-- offer, though a less amicable approach, certainly not lessalthough equally interesting regarding this nation's contradictions. Mensajero del Sol (2009) --Messenger of the Sun-- is a series where several symbolic elements seem to merge causing a marked dichotomydual interpretation.  A country proud of its identity symbolized by the mighty condor, a giant, imposing birdvulture that feeds on carrion.  Yaco finds a strange association in the majesty of our famous bird and the death that overwhelms our national territory, the beauty of the feathered creature and the fact that it has become an endangered species intertwining as our national symbol. We can visually experience these contradictions in Yaco's images where the color contrasts blend with the condor’s flight, dark as if foretelling their stark future.The two images El Cóndor Negro and Alas Que Huyen de la Muerte -- Black Condor and Wings Escaping from Death-- are a case in point.

 In this encounter between the pictorial and the photographic, the artist not only conveys a local situation but moves us to realize its universal impact. Yaco's work exhibited in Argentina and Australia (among other places) reveals dynamics that instead of being  exclusive to our country, belong to the world. His work seeks to reconnect the urban and the rural, in a just and equalitarian manner.  Yaco's work achieves the disappearance of frontiers.   

 


YACO AL DIA - UN ARTISTA COMPROMETIDO  CON  LAS ULTIMAS TENDENCIAS DEL ARTE  MODERNO. 

 HOMANAJE A EFRAÍN PÉREZ - OBRA: "PRESENTE Y FUTURO". 2017

HOMANAJE A EFRAÍN PÉREZ - OBRA: "PRESENTE Y FUTURO". 2017

POR: EFRAÍN PERÉZ
PINTOR - ESCRITOR
fEBRERO 5 DE 2017

 YACO  manifiesta  de manera evidente sentimientos que   solo un creador como él logra transmitir a todos aquellos seres sensibles a los recuerdos que dejan huellas en el tiempo.

Dentro de su temática y con dominio de la cámara , el color y la luz ,atrapa elementos físicos que nos llevan de inmediato a las profundidades del alma, así cuando vemos unas manos campesinas deterioradas por el trabajo y el tiempo , nos está  hablando de injusticias sociales que nos piden mayor atención al campesino;  cuando vemos una serie de puertas de distintas texturas y color  no solamente nos  habla de la caducidad de la materia , sino que engloba   el entorno familiar   donde se generan ilusiones y se crean los primeros vínculos de unión entre padres e hijos, estos últimos parten y regresan buscando aquellas puertas conectoras de una pasado que no deja de producir nostalgia.

Cuando vemos sus desnudos y caras, elementos figurativos,   no descuida la textura que cobra vida   y nos involucra en el mundo del amor y la sensualidad.

En sus últimos trabajos, sobre los animales como el cóndor, une elementos al día, que mezclados con otros visuales de expresión   plástica  y computarizada,   aumenta nuestra admiración al constatar una conjunción de armonías de color , luz y movimiento. En hora buena  para este gran artista boyacense.         


YACO. Ein Künstler, der sich für die neuesten Tendenzen in der modernen Kunst engagiert.

Yaco offenbart uns auf eine direkte Art seine Gefühle. Gefühle, die nur ein Künstler wie er dem sensiblen Betrachter vermitteln kann.Hervorgerufene Erinnerungen an hinterlassener Spuren der Zeit.

Im Kreise seines Themenbereichs und der vollkommenen Berherrschung der Kamara, Farbenpalette und Lichtes, fängt er physiche Elemente ein, welche uns sofort in die Tiefe der Seele führen.

Die arbeitsgeprägten Hände eines Bauern sprechen von schwerster Landarbeit und soziallen Ungerechtigkeiten. Es folgt die Aufforderung;  grössere Aufmerksamkeit an diese unbevorteilten Schichten zu geben.

Bei Betrachtung einer Reihe von Türen mit verschiedenen Texturen und Farben, möchte Yaco uns nicht nur die Vergänglichkeit der Materien zeigen, sondern wiederspiegelt hinter den Türen ein Familienmilieu. Dort werden Ilusionen geschaffen und es entstehen die ersten Familenbande zwischen Kindern und Eltern.

Den Kindern, die ausschwärmen in die Welt und zurückkommen auf der Suche von diesen verbindenden

In seinen Aktmalereien, Portraits und figurativen Elementen lässt Yaco durch gepflegte Texturen seine Werke zum Leben erwachen und verfrachtet uns in eine Welt der Sinnlichkeit, Gefühlsamkeit und Liebe.

In seinen späteren Werken über die Tierwelt, so als den Condor, sehen wir wie er Materien kombiniert. Tagtägliche mit ausdrucksstarken visuellen Bildern, sowie plastischen und Computerelementen. Türen der Vergangenheit, welche nostalgische Gefühle hervorrufen.

Die Kombination von Farbe, Licht und Bewegung harmonisiert er in seinen Malereinen und gewinnt dadurch die Bewunderung des Betrachters.

Wir beglückwünschen diesen aussergewöhnlichen Künstler aus Boyaka.


NOCHE Y DÍA

POR: CHRISTIAN PADILLA
HISTORIADOR DE ARTE
DOCTORANDO EN SOCIEDAD Y CULTURA UNIVERSIDAD DE BARCELONA.

La noche y el día, lejos de ser opuestos son complementarios, partes del ciclo de un mismo todo que parecen tener lugar de encuentro en el alba y el ocaso, fenómenos  espectaculares por la belleza de su color. Aunque la obra de los artistas boyacenses Dilsa Jiménez y Yaco surge de manifestaciones tan distintas como la pintura abstracta y la fotografía, sus trabajos no se distancian radicalmente porque tienen ese mismo lugar de encuentro
entre el amanecer y el atardecer: el color. 

En la obra de Dilsa Jiménez está la valentía propia de un pintor abstracto, que defiende su obra con los argumentos de la composición, la determinante habilidad con el color y la firmeza de una decisión tan radical como es la de dedicar su producción a un ímpetu más fuerte que el mundo exterior. Sin embargo, Jiménez reconcilia los bandos de la figuración y la abstracción. Su pintura se ofrece como un desbordante océano de color donde de repente aparecen fantasmagóricas presencias: memorias de otros tiempos y estrechos vínculos familiares retomados de álbumes o archivos olvidados. De esa revisión de la pintura como archivo su obra expone dos mundos: el testimonial que proviene de las fotografías y textos, y el interior que propone la artista a manera de laberintos en los cuales sus personajes se esconden, razón por la cual Jiménez nos obliga a mirar con rigor y perdernos en sus recovecos.

Lo fotográfico que emerge de los detalles escondidos de la obra de Jiménez contrasta con lo pictórico de las imágenes de Yaco. Y si en la obra de la pintora los personajes son íntimos y recónditos, en las fotografías de Yaco son exuberantes, muchas veces populares y folclóricos, y siempre refiriendo a una imaginario de la tierra boyacense que se evidencia en los temas, en los colores o en las maravillosas puertas en las cuales el fotógrafo encuentra un motivo de fetiche: el inventario de la arquitectura arcaica que define al recursivo hombre del pueblo. La irrupción de tonos a manera de brochazos en sus imágenes y la yuxtaposición de elementos en su composición –reminiscencias a los retratos de Bern Stern y al colorido collage del arte pop-, son reconfigurados en pos de una imagen propia y a la vez universal del campo. Por esa familiaridad en sus imágenes la analogía de la noche y el día les encaja. Y además, así como la noche se convierte en día y viceversa, la pintora deviene en fotógrafa, y el fotógrafo en pintor. Los procedimientos de sus procesos parecen cruzarse azarosamente, por lo cual esta muestra pretende revelar no solo el producto de sus experiencias artísticas, sino además ese proceso inverso que encontramos en sus trabajos.


 PERFORMANCE © 2016 YACO

PERFORMANCE © 2016 YACO

La yuxtaposición poética del retrato

por: Dilsa JimÉnEz-Artista Plástico

Haciendo uso de la fotografía más las técnicas que le ofrecen los softwares digitales, este fotógrafo contemporáneo, ha logrado que su obra no pase desapercibida por quienes se enfrentan a ella. Su dinamismo se expresa en fuertes vibraciones cromáticas creando un medio que esta entre la fotografía y la pintura, como en Self-portraits de Gerhard Richter. Una fotografía aparece como una buena pintura al óleo sobre la tela, impresa con retratos, objetos o paisajes, que luego Yaco interviene e impregna con capas de textura, con profundidad y luz que generan una nueva vida, un nuevo significado, desarrollado digitalmente e impreso sobre papel. Su proceso de edición digital de fotos es largo y laborioso, pudiendo llevarse varias semanas tan solo con una imagen, pero ese largo proceso tan solo con una imagen brinda unos resultados de gran satisfacción artística, de esta manera, el tiempo que pasa desde la tomas hasta llegar al fin de la obra se convierte en un satisfactorio transitar.

Pero, ¿Qué busca?, ¿Qué tarda en encontrar? Simplemente la poética del retrato. Viviendo en Colombia es una bendición, en la serie Las puertas de mi tierra (2014-16) aparecen campesinos y están aquí y en abundancia, donde con cada rostro frente a su lente, surgen nuevos retratos en su mente, lo que se tornó en uno de los estímulos definitivos a lo que vendría después: no querer parar de experimentar.

Yaco es capaz de unificar sus tiempos con las pasiones, su vida con su arte, su profesión y su pasión a través de una obra pura, que invita a cuestionarnos la realidad de su entorno y nuestra visión sobre ella, donde sus ojos están constantemente abiertos en la búsqueda de los actores, de los personajes como en la serie Performance (2016). En cada uno de sus retratos, es una constante que se repite como resultado de su trabajo y con ello crea una presencia, una fotografía nueva y sorprendente.   

THE POETIC JUXTAPOSITION OF A PHOTOGRAPH

BY: DILSA JIMENEZ
PLASTIC ARTIST

Making use of photography as a tool as well as using digital techniques, this contemporary photographer has grasped the attention of viewers who are moved by his art.  His dynamic approach to photography comes through in strong chromatic expressions thus creating a medium that is more like a photographic  painting.  Such is the case of Self-portraits of Gerhard Richter.  One photograph appears more like a fine oil painting rendered on cloth, in it one finds photographs as well as various objects and landscapes to which Yaco has added various coats of texture, depth and light, giving new life and new meaning to the image printed on paper. This process of digital manipulation is arduous and lengthy.  At times it takes him several weeks of work just to attain the artistic results he seeks on an individual image.  Consequently, the time he spends  between the original photo-shoot and the final product becomes a satisfying and creative transition for him as an artist. 

But, what is he looking for?  What is he trying to find?  The poetic rendition of an image, that is his ultimate goal. To live in Colombia for him has been a blessing.  In his series The Doors to My Land (2014-2016) he features our peasants which can be found readily and in abundance, where each individual person and face creates a vision in his mind.  As a result, this exposure became one of his strongest incentives to the creativity that was to follow:  to never stop exploring new sources. 

Yaco is capable of connecting the captured moments with the passions of life;  his own life with his art;  his chosen profession and his own artistic passion by offering us an honest and original art form that invites us to question the reality of what we are viewing and compels us to seek out the various characters that make up the story he is conveying to us as is the case in his series PERFORMANCE (2016). In each one of his photographs one sees a persevering connection, the result of his intense work and with  each presentation he creates a new and surprising photographic rendition and presence. 

 


 EXPOSICIÓN "CAMINANDO POR EL CAMPO" TIBASOSA BOYACÁ 2015

EXPOSICIÓN "CAMINANDO POR EL CAMPO" TIBASOSA BOYACÁ 2015

ESTAMOS EN SUS MANOS

por FABIO LOZANO URIBE-ESCRITOR

La humanidad es hija de la tierra, pero sólo los niños parecen saberlo. Ellos, a su vez, son hermanos de las plantas, de la arena y de las piedras de los ríos. Yaco Moreno tomó estas fotografías porque sabe que los niños sostienen en sus manos el planeta. Si se trata de una cesta, por ejemplo, que representa el tejido de los tiempos, él sabe que si un niño la sostiene, esta misma es: el tiempo.

Es también significativo que se trate de niños boyacenses. Los nexos de cariño con su tierra es un factor recurrente en la obra de Yaco Moreno, es su ancla, en las manos de esos niños se está mirando las de él, está dando un testimonio claro de sus raíces.

Lo otro, lo subliminal es que un niño con las manos llenas, es un niño con riqueza. El sentido de la exposición es, entonces, el de validar la tierra y lo que produce la tierra como elemento fundamental de la vida; que lo muestren los niños es el verdadero ¡campanazo! para los adultos que parecemos perdidos, o por lo menos alejados de nuestro origen. No es una denuncia, porque prima la intención artística del fotógrafo, pero si una voz de alerta; o mejor dicho: millones de voces de alerta, porque estas manos hablan por todos los niños del mundo.


 EXPOSICIÓN COLECTIVO  "THE ART TREE",  SYDNEY AUSTRALIA 2009

EXPOSICIÓN COLECTIVO "THE ART TREE", SYDNEY AUSTRALIA 2009

LAS PUERTAS DE MI TIERRA

POr: FABIO LOZANO URIBE-ESCRITOR

En los paisajes siempre veo mujeres. Cuando tomé las fotos de las puertas de mi tierra, extrañamente me hacían falta mujeres, las mujeres que me pueblan, las que se entrometen en mi lente. Además, ellas son las puertas que me relacionan con el mundo y, en sentido contrario, una puerta es una mujer: se abren y se cierran según su conveniencia, nos miran de adentro hacia fuera.

 Este ejercicio que presento superpone ambas realidades, se complementan en esa unidad que buscan mis fotografías. Lo que le falta a un encuadre lo encuentro en otro y viceversa.

Aquí la piedra y la madera se vuelven piel y la luz entra y sale haciendo inútiles los cerrojos y obligando a una mirada interior más humana.